¿Que no ves que al verte,
tus ojos tajean mis amarguras?
Nuestro amor está,
ceñido por,
frágiles cinturones
de papel.
Que no ves que al verte,
bailando descalza, surcando la majestad
de la noche
esquivando con gracia
los besos del amanecer,
mi corazón es
¡un semáforo para ciegos!
sábado, 22 de noviembre de 2008
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